“¿QUÉ ES EL SABER?”

Paris 

Clase del 14/03/2007

00:32:51

“¿QUÉ ES EL SABER?”

Desde la última vez, hemos intentado realizar una hazaña en el Coloquio de Insistance y el hecho de que sea difícil escribir tal cual en el sitio, www.sonecrit.com (allí los Audios están en versión integral, con los posibles errores, dado que hablo, yo les hablo, es decir, me dirijo a ustedes, sin notas cuando dicto un seminario o una conferencia), me llevó a escribir un texto, Esbozo de un cuadro histórico del cristianismo. Homenaje a Condorcet, que encontrarán en los Escritos de esa página web.  

Ahora bien, cuando me dejé llevar para escribir, se me apareció algo: la importancia de lo universal.

 Es un tema que es silenciado habitualmente, claro está, aunque Lacan haya intentado abordarlo por el lado del todo y del no-todo, cath-οlόs, en griego significa « a partir del todo », de lo universal. Cabe señalar que  la palabra « católico » está en la lengua francesa esencialmente a partir de fines del siglo XVI, antes se hablaba de cristianismo.

 Entonces, intentando escribir algo sobre lo que había dicho en la Sorbona, lugar de la universidad católica, surgió la cuestión de lo universal, cuyo título Esbozo de un cuadro histórico del cristianismo. Homenaje a Condorcet, evoca el testamento de Condorcet Esbozo de un cuadro histórico de los progresos del espíritu humano, que redactara cuando estaba solo y debió esconderse para escapar de la locura sanguinaria del todo que es el terror. 

Ya he hablado mucho del cuadro y del esbozo. Hoy agregaré que está ligado a aquello que hace trenza, tercero, que anuda arte psicoanálisis político, en la medida en que lo importante no es ponerlos a jugar de a dos, ya que se trata de partir del tres.

El tres, no es el tercero. El tres, es lo que hace que ambos, los dos, hagan tres. Así es como Lacan define lo real en el nudo borromeo: los dos, lo simbólico y lo imaginario, pueden hacer tres.

Supongo que eso fue lo que me llevó a escribir esta ficción, que es el encuentro de Casanova con Mozart en septiembre de 1787.

Se sabe que debe haber ocurrido, no se lo puede afirmar, porque Historia de mi vida termina mucho antes, pero hay notas que permiten deducirlo, y así como me impactó mucho personalmente el final de Don Giovanni, imaginé que efectivamente Casanova había vuelto una y otra vez –seguramente así fue– varias veces a Praga, que había hablado mucho con Mozart, que había asistido a la première de Don Giovanni y que, Historia de mi vida, cuya redacción comienza dos años más tarde sin que se sepa bien por qué, podía ser un après-coup de ese encuentro, así como la escritura de ese encuentro podía ser, para el lector en el que descubrí haberme convertido, un après-coup del encuentro de lo universal en el corazón de lo  cat ólico, en la Sorbona, antigua universidad católica.

 Y este après-coup cambia todo porque ya no son Memorias, de hecho no se llaman Memorias, sino Historia de mi vida.

Es muy importante, ya que el manuscrito que escribe Giacomo Casanova entre 1789 y 1798 recién fue encontrado en 1960. Es decir que luego de1798, fecha de su muerte, el 5 de junio de 98, el manuscrito va a ser transmitido, vendido, traducido al alemán, vuelto a traducir al francés por un profesor de francés, Jean Lafforgues, pero recién posteriormente va a aparecer el original que cambia, no sólo las cartas en juego sino que transmite la existencia de una apuesta particular, en la relación a la lengua francesa. Ya he hablado mucho al respecto.

 Y ahora podría decir que para mí, las primeras líneas de este manuscrito fueron un cimbronazo, ya las había leído, pero no había notado que son como un cuadro:

"no sólo soy monoteísta sino cristiano, fortalecido por la filosofía que nunca ha estropeado nada"

De entrada Casanova plantea el tema de la articulación de tres, monoteísmo, cristianismo filosofía. Es algo que –antes explica en qué la filosofía estoica que, según él lo había guiado hasta entonces, en particular siguiendo la máxima que le había dicho un día un senador veneciano Malpiero, sequere deum, seguir a Dios–, permite suponer que hay a un après-coup.  

A partir de entonces, algo nos permite interrogar la articulación entre los dos que son el monoteísmo y el cristianismo, preguntándonos si pueden hacer tres o si están inexorablemente desanudados.

Pero se trata de una lógica, la lógica de los cuantores tomada por Lacan. Es decir que no podemos refugiarnos en cualquier tipo de explicaciones, porque se trata en verdad de una experiencia de discurso. Esto es lo que pensé y me topé con quien es llamado un doctrinario del cristianismo, Pablo de Tarso.

Ahora bien, hay efectivamente una epístola de San Pablo escrita en un momento de cólera, que es la epístola a los Gálatas. La escribe en el 57, un año antes de la epístola a los Romanos. Habitualmente uno se refiere a la epístola a los Romanos, que se toma el trabajo de redactar y en la cual expresa tranquilamente su  postura, a saber que no hay que estar circuncidado, ya que la fe en Jesucristo resucitado alcanza para salvarse

En la epístola a los Gálatas, hay un momento, luego de haber explicado lo sucedido, en particular que, Jacques el responsable de la comunidad de Jerusalén, ha enviado a los Gálatas, a Judíos circuncidados para controlar su enseñanza, a él que no formaba parte de los 12 apóstoles y que por lo tanto, podía no ser legítimo, y  dice algo que yo había leído antes pero que no había notado de este modo:

"No hay ni judíos ni griegos, no hay ni hombres ni mujeres, no hay ni esclavos ni libres, porque todos somos uno en Jesucristo".

Entonces, la comprensión en el discurso habitual, aquello que podemos llamar el discurso proposicional, conduce a pensar que Jesucristo a redimido con su muerte y resurrección el pecado original y que a partir de ese momento, no hubo más diferencias, todos pueden ser redimidos, si creen en Jesucristo, el Salvador. 

Todos somos uno, es lo que va a retener la iglesia en los siglos siguientes, con la instauración de los dogmas qua clausuran los Concilios del siglo Cuatro. Henri Fontana va a decir unas palabras al respecto, ya que trabaja este tema.

Y Todos somos uno, nos lleva a la conversión, a la manera en que va a ser redefinida la iglesia, y que se proclama en el credo: "Creo en la iglesia, una, santa, católica y apostólica,   Credo in unam, sanctam, catolicam et apostolicam eclesiam"

Basándose, sin dudas en Pablo, aparece la iglesia católica como tal, o sea la dimensión de lo Uno santificado, la importancia apostólica, es decir el hecho de ir a convertir la misión de los apóstoles. Y se plantea una duda: saber si en verdad eso es lo que transmite Pablo, que lo haya pensado o no. Porque en realidad, esas tres imposibilidades no son del todo imposibles, ya que es obvio que siempre habrá judíos, griegos, hombres, y mujeres, no es entonces una imposibilidad en el sentido en que podamos pensarla, es otra cosa.

Estas imposibilidades que son tres, "Ya no hay ", que además están formuladas en forma negativa y que se resuelven en una afirmación, nos interrogan y nos acercamos a ellas como lo haríamos con una lógica, creo que hay allí algo sorprendente, y que debemos dejarnos trabajar por esa  lógica.

Esta epístola es, de alguna manera, un grito del corazón. Pablo está enojado, y suelta algo. Es realmente algo que llama la atención con respecto a lo demás, ya que antes de decirlo, se presenta, dice qué ha hecho, dice en nombre de qué habla, y repentinamente esa marca puede transformarse en una mirada que detiene nuestro pensamiento.

Una marca del mismo orden es la que puede detenernos cuando escribe Casanova "No sólo soy monoteísta sino cristiano, fortalecido por la filosofía que nunca ha estropeado nada"

Quiero decir que hay algo de entrada en esa afirmación, que es importante y que no es retenido habitualmente. Supongo que hay una rev olución que sobrepasa la revolución, hay algo –es lo que intento transmitirles– que tiene que ver con la dialéctica que anuda el todo y lo Uno.

Con este Más allá del sentido, se plantea efectivamente, claro está, la cuestión de Lacan en el Seminario Encore y luego en Les no incautos. Si retoman los seminarios de diciembre, enero, febrero, de 1974, vuelve a este punto para explicitar aquello que él definió como el no-todo en la mujer y hay una frase que escuché porque tengo los CD, y es increíble, en un momento, en el seminario del 15 de enero de 1974, dice, es la primera vez que lo escucho así, se los digo : explica un montón de cosas, explica que el todo, la cuestión del todo, es lo que fabrica el hombre cuando habla, es decir que… pero cuidado! el hombre en su elaboración, es la parte masculina del ser parlante. La parte masculina del ser parlante cuando habla habitualmente, produce un discurso que se escribe como redondel de hilo, es decir que gira.

Y propone algo que Aristóteles no se animó a plantear, aunque habría podido, todo hombre no es mujer. No es lo mismo decir el hombre no es la mujer que decir todo hombre no es mujer porque eso supone algo del orden de una excepción.

En la dimensión de lo universal, del todo y de lo Uno, hay que diferenciar lo universal del saber masculino y lo que ocurre con el femenino. Y me viene a la mente  esa cita de Lacan en Televisión: "Todas las mujeres están locas, dicen. Por ello son no todas, es decir, para nadas locas, más bien acomodaticias…"

He aquí la respuesta de Lacan a partir de la experiencia del discurso. Entonces, intento avanzar junto a ustedes en el tema, porque estamos realmente en una experiencia de discurso que hace que, ni bien habla un ser parlante, está del lado del todo hombre en el sentido en que eso gira.

Ahora bien, lo que podemos suponer con Lacan, es que repentinamente "una mujer, puede producirse, cuando hay nudo o mejor, trenza"

Entonces,  Todo está allí trenzado a lo Uno 

De eso se trata la experiencia de la transferencia. El ámbito del objeto (a), es ese: nudo, trenzado. "No es eso", erigido.

La lectura de Casanova  me llevó en esa dirección. Pero no podría precisar cómo.

Aquí resurge aquello que vimos a principios del año, cuando Freud ve a Lucy R, y le dice: «Pero si usted lo sabía, ¿por qué no me lo dijo? ». Nos acercamos en ese sueño del Hombre de las ratas en la interpretación de Lacan, cuando dice que el sueño significa obviamente que no se casa con ella por sus lindos ojos, sino por su dinero, pero que en realidad, lo negro en el lugar de los ojos, la caca, es la mirada, es la muerte que lo mira con sus ojos de betún y que esa es la puesta en continuidad simbólica que ha de ser dada por el analista en la transferencia.

 Esto nos lleva al título del seminario, el saber, El saber, no es el saber de algo, no hay complemento, tampoco hay sujeto, es el sustantivo de un infinitivo, es el saber absoluto.

Cuando decimos el saber, uno no se imagina que es del orden de un infinitivo, en la medida en que no hay sujeto, ni objeto y que tiene que ver con el saber absoluto, que es absolutum, ab, movimiento, que va hacia el exterior, solutum de solvere, disolver, es decir que efectivamente se trata de disolver algo, de apartarse del sujeto que sabe algo. El saber absoluto funciona solo, más allá de todo pensamiento que es pensamiento del todo.

Entonces cabe una pregunta: a pesar de todo lo que se pueda decir del enunciado de Pablo ¿no hay algo en la estructura del orden del saber absoluto?

Lo que queda claro es que la iglesia va a interpretarlo de cierta manera, recién dije algo al respecto, ésta interpreta bajo el modo, diría, del todo, modo que le conviene dado que se establece. La Iglesia cristaliza, cierra, hace política, se organiza, toma el poder, a fines del siglo IV a tal punto que quienes no son cristianos son desterrados.

No hay cambio, sigue estando el mismo centro en torno al cual todo gira, pero  elle es la que lo ocupa y lo define. Todo girará y seguirá girando en círculo, universalmente. Es lo verdadero, la verdad del fantasma. 

Palabras-clave:

Iglesia Santa, Católico, Universal, articulación del Todo y de lo Uno, Todo Hombre, lo Uno, Una mujer, Triplicidad, Trenza, Discurso, Saber absoluto, Infinitivo.