Sonécrit, el sitio de Jean Charmoille : psicoanalista, psiquiatra, psicólogo y tenor lírico aficionado

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En Paris, Seminario de Jean Charmoille

Imagen de la vida, vida de la imagen

Mientras que los « medios » se empeñan en hacer creer que les imágenes son nuestro destino, ¿por qué reivindican éstas otro destino para el ser hablante?

Proponemos algunos lineamientos de una historia que comenzó hace 2000 años con un acontecimiento sin precedentes propuesto como un misterio: encarnación viva del padre, el hijo es su imagen invisible.
Un saber de la vida es supuesto en la imagen. El pensamiento patrístico sensible a esa inasible apuesta inicia los intercambios.

Es demasiado para el poder temporal que no conoce sino el peso político de la imagen. El emperador romano Constantino I reúne al concilio de Nicea en el año 325 para detener la elaboración que comenzaba a avanzar.
Pero la vida de la imagen está lejos de la fijeza de los dogmas, encuentra refugio en Bizancio, en el secreto de la visibilidad de los íconos.

Ante su creciente profusión, el emperador bizantino Constantino V se rodea de teólogos y desencadena la primera crisis de la iconoclasia en 754. Será reducida luego de su muerte por el Concilio de Nicea II en 787. Treinta años después, el poder político reincide de la mano de León V. Los argumentos son más sutiles. Los Padres de la iglesia deberán recurrir al Organon de Aristóteles para dar cuenta de su iconofilia.

Pasan los años, Roma vuelve al primer plano. El Renacimiento italiano y las Luces de los Enciclopedistas optan por la Opsis. Se desarrollan otras imágenes que se verán rechazadas por la iglesia y el poder político.
¿Acaso la deriva corporal contemporánea exhibida por el espectáculo de las visibilidades mundanas habrá olvidado que la vida de la imagen es la imagen de la vida, de ser invisible?

El psicoanálisis sería la respuesta desde hace un siglo, en la medida en que puede crearse en la transferencia una articulación viva entre el sexo y la palabra (Lacan, el 21 de mayo de 1974).
Tal es el desafío de este seminario abierto a toda persona interesada.

En Paris, el segundo miércoles de cada mes a las 21H15. Comienzo: 10 de octubre.
4, place Saint-Germain-des-Prés, 75006 - Paris


Estos dos textos son puntuaciones del seminario « Imagen de la vida, vida de la imagen « y de la conferencia del 8 de diciembre de 2007 dictada en Saint Paul de Vence (Francia).
Tratándose de conferencias sin notas escritas, figuran en video en francés, la lengua en que fueron dichas.

El enigma de toda imagen *

Todo nos lleva a olvidar el enigma de toda imagen en la medida en que la omnipresencia de lo visual, ya sea mundana, científica, política, religiosa, cultural, nos coloca en una posición de ser mirado y no basta con rebelarse para cambiar algo, dado que es una manera más de ser mantenido en ese ser para y por el Otro omnividente.
Entonces, ek-sistir a esta realidad que el psicoanálisis de la transferencia devela como realidad del fantasma, no va de suyo.
Para avanzar, el psicoanalista se sostiene, en el hecho de que no hay realidad pre-discursiva. La conferencia del 8 de diciembre « el enigma de toda imagen », así como el seminario actual « Imagen de la vida, vida de la imagen » se apoya en esa apuesta de la transferencia – no hay realidad sino a partir del discurso- para retornar al pasaje del ídolo a la imagen para el griego pagano y a aquél de la ley oral a la ley escrita para el judío piadoso. Tal es el a teismo del psicoanalista.

Es posible entonces acercarse al encuentro fallido del pueblo elegido con el mundo pagano, interrogando la encarnación, justamente, de otro modo que como forma humana revelada de Dios para redimir la falta original, en la medida en que el cristianismo, que se presenta como la prueba evidente de dicha revelación, la cristaliza en el más indiscutible de los dogmas.
Esta apuesta supone acercarse al evangelio como a todo discurso, como laico, es decir en el espacio del ser parlante instaurado nuevamente por el lenguaje a partir de las referencias lacanianas de lo Real, de lo Simbólico y de lo Imaginario, y no en el de la sustancia pensante y de la sustancia extendida que construye la historia y sus historias, siempre las mismas.

Entonces, al « Goza » del mandamiento que fija las imágenes comentadas con palabras, puede respondérsele un « Oigo » enigmático del sujeto de La Ley en que el goce no sabría ser mas que entre líneas : la imagen es llevada a nivel del cuadro.

Dos preguntas: ¿en qué, el dialogo entre Jacques Lacan y su hermano Marc-François Lacan se fundaría en lo real del goce sobrentendido en el evangelio para decirle « si » al saber en juego en la praxis analítica? ¿En qué gozar del saber es el desafío de la enseñanza de Jacques Lacan?


Paris, 17 de febrero de 2008


* Escrito luego de la conferencia del 8 de diciembre de 2007 y de los seminarios en video en www.sonecrit.com